Recorto a mano mujeres del lugar donde alguien las puso. Cada obra viaja con su microcuento.
Kolaj Magazine · Montréal · Julio 2026
“They are not portraits; they are mirrors.”La revista internacional del collage contemporáneo, sobre la obra de Laura Rojbel
En primera persona
Atreverse a hacer un collage es un proceso lento. Antes de la tijera está la espera: horas frente a una pila de revistas viejas hasta que una imagen me detiene. Ensamblar, después, es lo más libre que hago, porque ahí puedo darle lugar a las partes de mí que la palabra no alcanza.
Trabajo con fotografías de revistas antiguas y de décadas pasadas, que compro donde se acumula lo que otros desecharon. A través de ellas visito y recreo un tiempo que no es ni fue el mío, y que sin embargo reconozco.
Muchas provienen de álbumes de personas ausentes, cuyos familiares dejaron en el olvido. No es casual que sean esas las que elijo. Algo en mí se siente convocado por esos rostros, y cuando los recorto y los llevo a una escena nueva siento que les devuelvo algo más que un lugar en el papel.
Otras mujeres no vienen de revistas sino de la pintura: la joven de la perla, la Mona Lisa, las criadas y las santas que los grandes maestros dejaron quietas dentro de un cuadro. A esas las recorto y las traigo al presente, donde ya no posan para nadie. Aquí aparecen silenciadas, empoderadas, encantadas o reinas, según lo que a cada una le haya quedado por decir.
Laura Rojbel
El marco que sostiene la obra
Ocurre algo imposible y nadie se sorprende. Esa es toda la regla.
El realismo mágico no es un adorno ni un efecto. Es un pacto. El mundo se comporta como el nuestro —una cocina, una ventana, una tarde cualquiera— y dentro de él sucede algo imposible que nadie discute. Un arcángel llega mientras se tiende la ropa. Una paloma trae de vuelta a una madre muerta. Un elefante se corta los colmillos para regalárselos a un niño. Nada se explica, porque no hace falta: aquí lo maravilloso tiene exactamente los mismos derechos que lo cotidiano.
Por eso no trabajo desde el surrealismo, aunque el collage haya nacido ahí. El surrealismo busca el choque, el sueño, el inconsciente: se propone descolocar. El realismo mágico quiere lo contrario, que uno acepte. Mis mujeres no flotan en un sueño. Están en su cocina, en su patio, frente a su ventana, y es allí donde ocurre el prodigio.
El término lo acuñó en 1925 el crítico alemán Franz Roh, y fue América Latina la que lo hizo suyo: Alejo Carpentier lo llamó lo real maravilloso, y la novela lo convirtió en una forma de contar el continente. En 1987 la investigadora Patricia Hart propuso una precisión que a mí me ordenó el trabajo: feminismo mágico, un realismo mágico donde la protagonista es mujer y donde la magia no le ocurre, le pertenece.
Es una genealogía que la literatura resolvió hace décadas y que el collage contemporáneo casi no ha reclamado. Ahí trabajo. Cada obra viaja con un microcuento escrito en primera persona, en la voz de la mujer de la escena, porque en el realismo mágico lo decisivo no es el prodigio: es quién lo cuenta.
Lo que sigue
Franz Roh
El crítico alemán acuña el término para una pintura que vuelve extraña la realidad sin abandonarla.
Alejo Carpentier
Lo real maravilloso: en América Latina lo prodigioso no se inventa, ya está en el continente.
García Márquez · Allende
La novela vuelve el procedimiento una forma de contar la historia y la casa.
Patricia Hart
Feminismo mágico: la protagonista es mujer y la magia no le ocurre, le pertenece.
Collage análogo · 99 × 91 cm · 2022
Una madre muerta prometió volver cada cumpleaños en forma de paloma. Y vuelve. La hija no pide pruebas ni busca explicación: abre la caja, lee las cartas, agradece. El prodigio no interrumpe la escena doméstica, la completa.
Collage análogo · 56 × 56 cm · 2024
El ángel no baja del cielo: aparece una tarde cualquiera, con alas prestadas de un cuadro antiguo y un caballo enmascarado al lado, mientras se tiende la ropa. Viene a anunciar que lo divino no vive en los altares sino en el pan, en la mesa, en la mano que sostiene.
Collage análogo · 100 × 120 cm · 2024
En una cocina de azulejos azules, una mujer conversa con sus santos como con viejos amigos. Aquí lo maravilloso no es una aparición: es el poder real que ejerce quien sostiene el mundo con las manos, en los rincones humildes donde nadie está mirando.
Collage análogo · 120 × 184 cm · 2023
Feminismo mágico en estado puro: nadie le concede el don. Se ata flores al pelo, calza botas firmes para caminar sin pedir la mano, deja que una lechuza se pose en su brazo y declara que la magia le viene de todas las mujeres que, antes que ella, levantaron la frente.
Lo maravilloso no lo pongo yo: llega con las fotografías. Guardan una vida que quedó suspendida, y al recortarlas y reunirlas esa vida vuelve a ocurrir. El ángel, la paloma, la lechuza no los invento; se instalan en la escena como si siempre hubieran pertenecido a ella.
Laura Rojbel
El cuerpo de obra · diez series
La niñez, la inocencia, los recuerdos y la mirada de la niña.
9 obras
Hojeando unas revistas encontré unos recortes, los pegué en una hoja y escribí mi historia, no sé bien si me inspiré en Hansel y Gretel o en Caperucita Roja, pero sin lobo feroz.
Mi historia trata de una niñita, llamada Alfonsina, hija única de pescadores, que se entretenía leyendo los cuentos de hadas que cada cumpleaños le regalaba su mamá.
Su única amiga era una gaviota que encontró alguna vez dentro del bote abandonado de su abuelo, ella tenía un ala rota por lo que no pudo nunca más volar, cada tarde su imaginación de gaviota, la hacía volar más lejos de lo que la habían hecho volar sus alas.
Cierto día en que las dos amigas estaban absortas en la lectura y soñaban con princesas, bosques encantados y tesoros escondidos, sin darse cuenta como transcurría el tiempo, llegó la noche y al mirar a su alrededor, unos ojos grandes y redondos las observaban fijamente, era una lechuza, la misma que en los cuentos era la mejor amiga de la luna, al verla, ellas no se asustaron, la lechuza se acercó dulcemente y les dijo que no tuvieran miedo, que le pediría a la luna que les iluminara el camino de regreso a casa. Desde ese día todas fueron amigas y cada tarde se reunían a escuchar con atención los cuentos que leía Alfonsina.
Leafing through some magazines I found a few cuttings, glued them onto a sheet of paper and wrote my story. I am not sure whether Hansel and Gretel inspired me, or Little Red Riding Hood — but with no big bad wolf.
My story is about a little girl called Alfonsina, the only child of fishermen, who passed her time reading the fairy tales her mother gave her every birthday.
Her only friend was a seagull she once found inside her grandfather’s abandoned boat. The bird had a broken wing and could never fly again, and so each afternoon her seagull imagination carried her further than her wings ever had.
One day, when the two friends were lost in their reading, dreaming of princesses and enchanted forests and buried treasure, not noticing how the time went by, night fell — and when they looked around, two great round eyes were watching them steadily. It was an owl, the very one who in the stories is the moon’s best friend. They were not frightened. The owl came gently closer and told them not to be afraid, that she would ask the moon to light their way home. From that day on the three were friends, and every afternoon they gathered to listen closely to the tales Alfonsina read aloud.
La imaginación, los deseos, las fantasías y el mundo interior.
9 obras
¡Nunca más en mis hombros cargaré el yugo de mi marido!
Nunca más en mis hombros llevaré colgado al cuello un collar de perlas, lo cambiaré por una corbata con un nudo bien grande que dé prestancia.
Seré un hada libre, con poder, jamás dominada, seré tan decidida como los hombres con traje, fumaré tabaco, tomaré decisiones, nunca más en mi rostro usaré máscaras, no ocultaré mis miedos, tampoco mis lágrimas, desde hoy pintaré en mi rostro sonrisas eternas, desafiantes y mágicas, con el sólo propósito de cambiar este mundo tan egoísta para nosotras las mujeres, vestiré falda corta para enseñar mis piernas, para mostrar al mundo la femineidad que aún queda, ataré a mi cabeza, un puñado de flores, para evitar que se enrede con el viento mi pelo, me pondré una blusa morada para evitar el sufrimiento, el sufrimiento de muchas que han sido víctimas de hombres violentos.
¡Por ser madre, esposa, por las mujeres, el color de mi emblema será el morado, el color perfecto para representar el feminismo y visibilizar de una vez…, lo importante que somos!
Never again will I carry my husband’s yoke on my shoulders!
Never again will I wear a string of pearls at my throat. I will trade it for a necktie, knotted good and large, the kind that lends a person bearing.
I will be a free fairy, a fairy with power, never ruled over. I will be as decided as the men in suits. I will smoke tobacco, I will make decisions. Never again will I wear masks on my face; I will not hide my fears, nor my tears either. From today I will paint eternal smiles on my face, defiant and magical, for the single purpose of changing this world that is so selfish towards us women. I will wear a short skirt to show my legs, to show the world what femininity is still left. I will tie a handful of flowers to my head so the wind cannot tangle my hair. I will put on a purple blouse to ward off suffering — the suffering of the many who have been the victims of violent men.
For being a mother, a wife, for all women: the colour of my emblem will be purple, the perfect colour to stand for feminism and to make visible, once and for all, how much we matter!
El crecimiento, los cambios y la transformación de la identidad.
9 obras
Quisiera contarles de mí y qué mejor para eso, que ensamblar recortes para contar mi historia.
Me dediqué toda una tarde de invierno a reflexionar lo que me identificaba. Busqué revistas y al hojearlas, encontré una foto de una mesa Normando, su color era amarillo, me pareció interesante, así tendría un color vibrante en mi collage. La mesa era exactamente igual a la que me había acompañado en mi niñez y adolescencia en la casa de mi abuelita.
Mi imaginación volaba y mi inspiración fluía y con mi gran aliada, la tijera, fui recortando y ensamblando. Encontré todos los fragmentos de mi historia, libros, figuras, flores, fotos y muñecas, los pegué formando una escena del living de mi casa, donde hoy atesoro todos mis recuerdos, libros y mi gusto por la decoración.
I would like to tell you about myself, and what better way than to assemble cuttings to tell my own story.
I gave a whole winter afternoon to thinking about what it is that makes me me. I went looking through magazines and, leafing through them, I found a photograph of a Norman table. It was yellow. That struck me as interesting — it would give my collage a vibrant colour. The table was exactly the one that had kept me company through my childhood and adolescence at my grandmother’s house.
My imagination took flight and my inspiration ran, and with my great ally, the scissors, I cut and I assembled. I found every fragment of my story: books, figures, flowers, photographs, dolls. I glued them into a scene of my own living room, where I keep all my memories, my books, and my taste for beautiful rooms.
Mujeres sometidas, invisibilizadas, reprimidas o privadas de voz.
8 obras
Le pedí al maestro Vermeer, que me ayudara a hacer este collage. Al observar La joven de la perla, una de sus obras más conocidas, me convertí en su eterna admiradora. Le pedí autorización para dejarme fluir, crear, sentir y expresarme como tantas veces lo hizo en su amada Holanda en el siglo XVII.
Johannes y yo, tenemos en común dos cosas: ser fanáticos del color y el objetivo de querer mostrar los momentos de la vida cotidiana, ¡ese maravilloso realismo en escenas domésticas logrando que las obras parezcan fotografías!
En mis revistas encontré figuras de mujeres, vestidos, cortinas, ¡quería hacer un collage para homenajearlo!, pegando los recortes, ensamblé una escena en que aparecen dos mujeres, cuatro niñas y tres cabezas de muñecas, cada una en su labor, cada una haciendo acción, una creando muñecas, otra leyendo una carta, una niña jugando a las muñecas y otra en plena crianza.
Querido Vermeer, plasmaste en tu lienzo, en forma tan natural toda la cotidianeidad de las mujeres, nos hiciste reales en escenas domésticas, como artista visual, yo intento hacerlo, formando con materiales de desecho escenas vivas, invitando a adentrarse a mundos mágicos que desde tu tiempo no se olvidan.
I asked the master Vermeer to help me make this collage. From the moment I looked at Girl with a Pearl Earring, one of his best-known works, I became his devoted admirer. I asked his permission to let myself flow, to create, to feel and to speak as he so often did in his beloved Holland in the seventeenth century.
Johannes and I have two things in common: we are both fanatics of colour, and we both set out to show the ordinary moments of a life — that marvellous realism of domestic scenes, painted until the work looks like a photograph.
In my magazines I found figures of women, dresses, curtains. I wanted to make a collage in his honour. Gluing the cuttings down, I assembled a scene with two women, four girls and three dolls’ heads, each one at her task, each one in the middle of doing something: one making dolls, another reading a letter, a girl playing with her dolls, and another deep in the raising of a child.
Dear Vermeer, you set down on canvas, so naturally, the whole daily round of women’s lives; you made us real inside domestic scenes. As a visual artist I try to do the same, building living scenes out of discarded material, inviting anyone who looks to step into magical worlds that have not been forgotten since your time.
Querida Mona Lisa, la mujer de sonrisa mágica, esa que cuando miro, tu sonrisa cambia y se transforma en enigma.
¡Muéstrame tu alma querida Mona Lisa, cuéntame qué sientes!…
Quisiera en este tiempo, invitarte a ser parte de nosotras, estoy segura que serías la mejor de todas, estoy segura te sentarías delante de un lienzo para retratar a Da Vinci y de paso pintar tus sueños.
Querida Mona Lisa, la inspiradora del pincel de Leonardo, estoy segura serías feminista.
En el mundo vertiginoso que vivimos las mujeres hoy, quise homenajearte haciendo un collage para ti.
Soy collagista y como Picasso uso mi tijera como pincel, te encontré hojeando en un libro de arte y te recorté para ensamblarte abrazando a un muñeco de madera, también recorté una pecera para meter a muchos, a muchos hombres, cual peces encerrados en una bola de vidrio, como si decidieras sus destinos, así como muchos decidieron el nuestro.
Querida Mona Lisa, este collage es tuyo, es de muchas, es mío, este collage es un homenaje a nuestro feminismo.
Dear Mona Lisa, woman of the magical smile — the one that shifts as I look at it, and turns into a riddle.
Show me your soul, dear Mona Lisa. Tell me what you feel…
I should like to invite you into our own time, to be one of us. I am certain you would be the best of us all. I am certain you would sit down in front of a canvas to make a portrait of Da Vinci, and paint your own dreams while you were at it.
Dear Mona Lisa, you who moved Leonardo’s brush — I am certain you would be a feminist.
In the dizzying world we women live in now, I wanted to honour you by making a collage for you.
I am a collagist and, like Picasso, I use my scissors as a brush. I found you as I leafed through an art book, and I cut you out to set you here, holding a wooden doll in your arms. I also cut out a fishbowl, so I could put many men inside it — many of them — like fish shut up in a ball of glass, as though you were the one deciding their fates, the way so many decided ours.
Dear Mona Lisa, this collage is yours, it belongs to many women, it is mine. This collage is a tribute to our feminism.
Mujeres que enfrentan el dolor, sobreviven y reconstruyen su identidad.
8 obras
¡Soy la mujer!, la que trabaja la tierra, la que cultiva alegría, la que entre madreselvas y hierbas recoge el rocío de las hojas.
Soy la mujer que sueña, ríe y canta.
Soy la mujer que escucha el murmullo del aire.
Un día vestiré de fiesta y llenaré de flores mi vestido, pediré prestado al arcoíris sus colores para bordar con ellos mi nombre.
I am the woman! The one who works the earth, the one who grows gladness, the one who gathers the dew off the leaves among the honeysuckle and the herbs.
I am the woman who dreams, and laughs, and sings.
I am the woman who listens to the murmuring of the air.
One day I will dress for a feast and fill my dress with flowers, and I will borrow the rainbow’s colours to embroider my name with them.
¡Lo había amado tanto!
¡Me había ilusionado más!
“Tú serás mi reina”, me dijo y yo imaginé mi palacio, le puse cuotas de respeto, blondas de igualdad, colaboración absoluta y perlas de felicidad. Quería ser la esposa perfecta, la amante incondicional y la buena dueña de casa, quería ser… ¡Su reina!
Entre la cotidianeidad y la desilusión, se fue truncando mi vida, me refugié en la cocina, mis ilusiones las guardé enfrascadas en el fondo de un armario.
A la hora de almuerzo, cuando ideaba hacer una tortilla de acelgas, ya no aguanté más y me rebelé contra todos aquellos hombres que prometen y no cumplen, pensé en todas las mujeres desilusionadas como yo.
Tomé uno de los huevos que estaba en la canasta, me puse de pie, me saqué el delantal, levanté mi brazo y antes de lanzarlo a quien me había ilusionado, dije… ¡BASTA!
How much I had loved him!
How much more I had hoped!
“You will be my queen,” he told me, and I imagined my palace. I furnished it with measures of respect, with lace trim of equality, with absolute partnership and pearls of happiness. I wanted to be the perfect wife, the unconditional lover, the good mistress of the house. I wanted to be… his queen!
Between the daily round and the disappointment, my life was cut short. I took refuge in the kitchen. My hopes I put away in jars at the back of a cupboard.
At lunchtime, as I was planning a chard omelette, I could bear it no longer, and I rose up against every man who promises and does not keep his word. I thought of all the women let down as I had been.
I took one of the eggs from the basket. I stood up. I took off my apron. I raised my arm, and before I threw it at the man who had made me hope, I said… ENOUGH!
El momento en que la mujer toma conciencia de sí misma y comienza a liberarse.
8 obras
Me levanté de la cama con la ilusión de haber recuperado la pasión perdida.
Me levanté de la cama entre besos, abrazos y promesas eternas.
Los murmullos en el cuarto de servicio, hicieron que observara por la puerta entreabierta.
Ella, me esperaba atenta con las sábanas revueltas… “¡Ha llegado carta!”, alcancé a decirle…
“¡Te engaño!”, me gritó…
Ese grito agudo paralizó mi cuerpo.
I got out of bed believing the lost passion had come back to us.
I got out of bed among kisses, embraces, promises without end.
The murmuring from the servant’s room made me look through the half-open door.
She was waiting for me, alert, the sheets in disarray… “A letter has come!” was all I managed to say…
“I am deceiving you!” she shouted at me…
That high, sharp cry left my body unable to move.
Fuerza, autonomía, seguridad y reivindicación de la identidad femenina.
7 obras
¡No quería casarme!… Al matrimonio, le tenía pavor, era la única de mis amigas que no andaba con el vestido en la cartera… y eso muy bien lo sabía mi amiga Gabriela.
Nicolás, era mi pololo desde hace quince años, de segundo año medio que nos conocíamos y fue amor a primera vista. Nunca pensé que se quisiera casar conmigo, dos enamorados de espíritu libre viajando por el mundo con fobia al compromiso y ahora estoy aquí, a horas de casarme y con la disyuntiva en mi cabeza… ¿Me caso o no hago caso?
¿Qué opinan ustedes?
I did not want to marry! Marriage terrified me. I was the only one of my friends who did not carry the dress around in her handbag… and my friend Gabriela knew that perfectly well.
Nicolás had been my sweetheart for fifteen years. We had known each other since our second year of secondary school, and it was love at first sight. I never thought he would want to marry me — two free spirits in love, travelling the world, both with a horror of commitment. And now here I am, hours from the wedding, turning it over in my head… do I say I do, or do I say no?
What do you think?
Mujeres que rompen con las imposiciones y recuperan su libertad.
8 obras
Guardé como consuelo la promesa que mi querida madre me hizo antes de morir.
Cada cumpleaños, una paloma llegaría a mi ventana y traería el mensaje de su inmenso cariño.
No dejarme sola me había prometido.
Desperté con el sonido del revolotear de una paloma en la ventana de mi habitación, era el día de mi cumpleaños. Mi mamá no estaba conmigo, era el primero que pasaba sin ella, a pesar de mi pena, me acordé de su promesa, fui a su habitación para recordarla y encontré una caja, cuya tapa tenía escrita en letras mayúsculas: “¡Feliz Cumpleaños!”, sorprendida abrí esa caja y dentro de ella encontré unas cartas viejas y los zapatos de color calipso que usaba mi mamá para las grandes ocasiones, me los prestaba para jugar a la profesora, a la mamá con muñecas y a jugar a ser ella a la hora del té.
¡Tantas veces me subí en esos tacos!
¡Cuántas veces personifiqué a mi madre!
¡Tantas veces reímos y jugamos juntas!, ella reía orgullosa de que quisiera ser como ella y yo, feliz de imitarla.
El encontrar esa caja y dentro los zapatos calipso, fue mi mejor regalo de cumpleaños.
Cerré mis ojos y evoqué el sonido que hacían los tacos de mi mamá al entrar a mi habitación, haciéndome la dormida, esperaba su primer beso matutino para despertar, recordé su aroma y leí sus cartas, las partituras de canciones infantiles que tocaba cada cumpleaños para mí en el piano, la carta que cuando niña escribí a mi tata, el cuento, ése que me escribió, cuando aún yo no nacía, todo eso encontré en esa caja que estoy segura mi mamá había recolectado y guardado para que el primer cumpleaños sin ella, estuviera conmigo en todas mis vivencias.
Después de ese momento, corrí a mi habitación, me asomé a la ventana y aún estaba la paloma que pacientemente me esperaba, la miré tiernamente y le dije:
¡Gracias, gracias por traerme a mi mamá de vuelta!
I kept as a consolation the promise my dear mother made me before she died.
Every birthday, a dove would come to my window and bring me word of her immense love.
She had promised not to leave me alone.
I woke to the sound of a dove beating its wings at my bedroom window. It was my birthday. My mother was not with me; it was the first one I had spent without her. In spite of my grief I remembered her promise, and I went into her room to remember her there — and found a box with “Happy Birthday!” written across the lid in capital letters. Astonished, I opened it, and inside were some old letters and the turquoise shoes my mother wore for great occasions, the ones she used to lend me so I could play at being a teacher, a mother with her dolls, at being her at teatime.
How many times I climbed up onto those heels!
How many times I played my mother!
How many times we laughed and played together! She laughed, proud that I wanted to be like her, and I was happy just to copy her.
Finding that box, and the turquoise shoes inside it, was the best birthday present I have ever had.
I closed my eyes and called up the sound my mother’s heels made coming into my room, when I pretended to be asleep and waited for her first morning kiss to wake me. I remembered how she smelled, and I read her letters — the sheet music of the children’s songs she played for me on the piano every birthday, the letter I wrote to my grandfather when I was small, the story she wrote for me before I was even born. All of it was in that box, which I am certain my mother had gathered and set aside so that on the first birthday without her, she would be with me in every memory I had.
After that I ran to my room and leaned out of the window, and the dove was still there, waiting patiently for me. I looked at her tenderly and said:
Thank you — thank you for bringing my mother back to me!
La dimensión mágica, misteriosa, fantástica y femenina.
6 obras
Detrás de una palmera encontré a la luna, delante de la luna encontré a Badrú, dentro de los matorrales había una pantera, adelante un elefante que se movía al son del cuento que les quiero contar hoy.
Este era Badrú, un niño no cualquiera, que nunca se reía porque le faltaban dientes, no eran todos, pero había perdido algunos, porque sólo tenía siete años, se avergonzaba mucho por no tenerlos y por eso le decían “el niño sin sonrisa”.
Su mejor amigo era un elefante que irónicamente se llamaba Molar, juntos se perdían en la selva, jugaban, nadaban, reían, pero también se contaban secretos y se hacían promesas. Una de esas había sido después de una confesión que le hizo Badrú a su amigo elefante.
Le dijo que él sabía sonreír, pero que nunca lo había intentado, ya que no quería que los demás niños de la tribu supieran que le faltaban dientes.
Molar, le había prometido que le daría sus colmillos para que se los pusiera en su boca reemplazando a sus dientes y nunca más nadie se riera de él.
Un día de excursión en que los niños nuevamente se reían de él, porque nunca hablaba, Molar se cortó sus colmillos y se los dio a Badrú.
Detrás de un árbol se escondió Badrú para que nadie lo viera ponerse sus dientes nuevos, los ató con una cuerda y se los apretó muy fuerte en su boca, cuando se mostró con sus colmillos, todos se quedaron sorprendidos, nadie más se burló de él…, los miró fijamente y sin miedo, les mostró una gran sonrisa y les habló sin importar si tenía dientes o no, con voz muy fuerte dijo: “No importa la apariencia, sino lo que se es por dentro”.
Todos los niños de la selva lo aplaudieron con fuerza y algarabía, desde ese momento lo coronaron como el más sabio de los niños.
Desde ese día, aunque cumplió trece años y tiene todos sus dientes, cada vez que hay una fiesta, se pone los colmillos en honor a su amigo elefante, que ahora camina errante en otro lugar de la selva ayudando a otros niños a que sean ellos mismos.
Behind a palm tree I found the moon; in front of the moon I found Badrú; in among the scrub there was a panther; and out ahead an elephant, moving to the rhythm of the story I want to tell you today.
This was Badrú, no ordinary boy, who never laughed because he was missing teeth. Not all of them — but he had lost some, being only seven years old, and he was so ashamed of the gaps that they called him “the boy without a smile”.
His best friend was an elephant who, as it happens, was called Molar. Together they would lose themselves in the jungle; they played, they swam, they laughed, and they also told each other secrets and made each other promises. One of those promises came after a confession Badrú made to his elephant friend.
He told him that he did know how to smile, but had never once tried, because he did not want the other children of the tribe to know he was missing teeth.
Molar had promised he would give Badrú his tusks, so the boy could set them in his mouth in place of his teeth and no one would ever laugh at him again.
One day, out walking, when the children were laughing at him once more because he never spoke, Molar cut off his tusks and gave them to Badrú.
Badrú hid behind a tree so no one would see him put in his new teeth. He tied them with a cord and pressed them tight into his mouth, and when he showed himself with his tusks everyone was astonished, and nobody mocked him any more. He looked at them steadily, without fear, gave them a great smile, and spoke to them whether he had teeth or not, saying in a very loud voice: “What matters is not how you look, but what you are inside.”
All the children of the jungle applauded him, loudly and joyfully, and from that moment they crowned him the wisest of them all.
From that day on — though he has turned thirteen now and has all his own teeth — whenever there is a feast he puts in the tusks, in honour of his elephant friend, who wanders now in another part of the jungle helping other children to be themselves.
Presencia, dignidad, poder y soberanía personal.
6 obras
Han escrito sobre su obra
Montréal, Canadá
Exhibition announcement de «Tijeretadas y Encantadas». «They are not portraits; they are mirrors.»
Ver publicación ↗Colombia
«Migajas y pobreza» — portafolio de ocho collages con biografía de la artista, en la revista de arte y poesía.
Ver publicación ↗Chile
«Escuchar lo que me hablan los recortes» — entrevista sobre su práctica del collage análogo.
Ver publicación ↗Universidad de Talca
Reportaje audiovisual sobre la exposición de collage de Laura Rojbel.
Ver publicación ↗Universidad de Talca
Cápsula audiovisual sobre su obra y proceso creativo.
Ver publicación ↗Extensión UTalca Santiago
«El arte del collage de Laura Rojbel llega a Extensión UTalca» — cobertura de «Mujeres y papeles fragmentados».
Ver publicación ↗Talca
«La magia del collage» — 17 obras en la Galería de Arte del Campus Central.
Ver publicación ↗MOBAT
«Metamorfosis» — inaugura el Ciclo de Exposiciones Temporales en el Patio de las Camelias.
Ver publicación ↗Talca, Chile
«Destacadas artistas visuales se presentan en tres sedes de la Universidad de Talca».
Ver publicación ↗Chile
Cobertura de «Mujeres y papeles fragmentados» en la sede de la UTalca en Providencia.
Ver publicación ↗Talca
Taller de Collage a cargo de Laura Rojbel en la Feria del Libro Infantil y Juvenil.
Ver publicación ↗Chile
Coberturas regionales de sus exposiciones en el Maule.
Ver publicación ↗Universidad de Talca · ISSN 0719-7004
Reportaje a doble página sobre «Mujeres y papeles fragmentados» en la revista impresa de arte y cultura de la Dirección de Extensión Cultural-Artística.
Ver publicación ↗Universidad de Talca
«Destacadas artistas visuales presentan sus trabajos en la UTalca».
Ver publicación ↗Chile
«Metamorfosis» en la cartelera nacional de museos: las mujeres retratadas convocan a desarticular estereotipos de género.
Ver publicación ↗Chile
Difusión del ciclo de exposiciones de la Universidad de Talca en la agenda cultural de la emisora.
Ver publicación ↗Región del Maule
Taller de collage «Papeles fragmentados» en la agenda cultural regional.
Ver publicación ↗La artista
Laura Rojbel —seudónimo de Laura Ximena Rojas Belmar— nació en Talca. Estudió Licenciatura en Educación en la Universidad de Concepción y luego los magísteres en Diseño de Interiores en la Escuela Superior de Diseño de Barcelona y en la Universidad Internacional de Valencia, España. En 2020 se inicia en el collage análogo, con el objetivo declarado de posicionarlo como obra de arte mayor. Trabaja el gran formato, con la mujer como protagonista y una mirada de realismo mágico sobre lo cotidiano. Cada obra se acompaña de un microcuento escrito por ella, que transforma al espectador en observador activo.
En exhibición ahora
Quince collages análogos · Galería Wall, Talca
Hasta el 13 de agosto de 2026